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Sinceramente, el libro de Cristina Kirchner: las frases más destacadas

Sinceramente, el libro de Cristina Kirchner (@CFKArgentina)

Un día antes de lo esperado, Sinceramente, el libro de Cristina Kirchner, llegó a las librerías. Cuesta $600 y está estructurado en 10 capítulos y un epílogo.

El texto se mantuvo en estricto hermetismo hasta hoy. Incluso la editorial que lo publicó, Penguin Random House, mantiene bajo siete llaves la copia digital de la obra que suele distribuirse a modo de difusión entre los medios de prensa.

Infobae accedió a una copia y en esta nota resume algunas de las frases más importantes:

"Lo cierto es que más allá de los unos y los otros… soy Cristina. Una mujer… con todo lo que implica ser mujer en la Argentina. Con una vida en la que se cruzaron éxitos, y frustraciones, aciertos y errores, pero que fue honestamente vivida sin declinar convicciones".

"Muchas veces, después del balotaje, pensé en eso que finalmente no se dio: yo, frente a la Asamblea Legislativa, entregándole los atributos presidenciales a… ¡Mauricio Macri! Lo pensaba y se me estrujaba el corazón. Es más, ya había imaginado cómo hacerlo: me sacaba la banda y, junto al bastón, los depositaba suavemente sobre el estrado de la presidencia de la Asamblea, lo saludaba y me retiraba. Todo Cambiemos quería esa foto mía entregándole el mando a Macri porque no era cualquier otro presidente. Era Cristina, era la "yegua", la soberbia, la autoritaria, la populista en un acto de rendición".

"Debo admitir que la cuestión de las cadenas nacionales fue todo un tema. Sí, el hecho de que yo hablara por cadena nacional -bastante seguido, es cierto- para comunicar la gestión de gobierno, obras, leyes, medidas, etc., tenía una razón objetiva: si yo no utilizaba esta herramienta, lo que nosotros hacíamos no aparecía en los medios de comunicación".

"Había tomado la decisión de no tener fueros, no solo por lo que dije que los argentinos debían descansar de mí y yo de ellos, sino porque no estaba dispuesta, cuando terminé mi mandato, a que dijeran que iba en una lista buscando fueros. Esa fue la única razón por la cual le dije 'no' a Daniel Scioli cuando me pidió que encabezara la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. Hoy, a la distancia, me pregunto: ¿hubiera ayudado a cubrir la escasa diferencia de votos que tuvimos en el balotaje si iba como diputada? ¿No me habré equivocado al decirle que no a Daniel? ¡Qué sé yo!…".

Daniel Scioli y Cristina Kirchner
Daniel Scioli y Cristina Kirchner

"Se cansaron de decir que Néstor y yo habíamos llegado pobres al gobierno, pero nos fuimos ricos. No es así. Nunca llegamos pobres a ningún cargo de la función pública. Y menos a la Presidencia de la Nación"

"Hubo tres juicios por acusaciones de enriquecimiento ilícito: uno que se tramitó en el juzgado de Julián Ercolini en 2008, en el cual fui sobreseída; otro, en el juzgado de Norberto Oyarbide, en el cual se realizaron pericias con intervención del cuerpo de peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y en el que también fui sobreseída; y el tercero del juzgado de Rodolfo Canicoba Corral que concluyó en 2012, también con un sobreseimiento. Se entiende, ¿no? Siendo presidenta se hicieron tres juicios en mi contra por enriquecimiento ilícito, originados siempre en denuncias de la oposición, y todos finalizaron con sobreseimientos".

"Pero fue a partir de la llegada de Cambiemos y Mauricio Macri al gobierno que directamente se comenzaron a inventar causas en mi contra que aún se mantienen abiertas mientras escribo este libro: la referida al Memorándum de entendimiento con Irán; la decisión del Banco Central de la República Argentina de llevar adelante como medida, estrictamente de su competencia, la compra de dólar futuro para desactivar la última corrida cambiaria, previa a las elecciones presidenciales de 2015; la causa referida a los supuestos ilícitos en la realización de la obra pública de Vialidad Nacional en la provincia de Santa Cruz, durante mis gobiernos; las referidas al patrimonio familiar por el alquiler de nuestras propiedades en El Calafate y Puerto Madero: Hotesur S.A y Los Sauces S.A; y la causa por las fotocopias de los cuadernos -que nunca aparecieron- del chofer Oscar Centeno".

"¿Viste la tapa de Noticias?" El que me pregunta es Miguel Núñez, vocero presidencial, que entra a mi despacho con el rostro demudado. Lo recuerdo como si fuera hoy. Era julio del 2007, ya se sabía que iba a ser candidata a presidenta y en ese momento tenía una oficina en la Casa Rosada, atrás de Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia. "No, Miguel, no la vi, ¿qué dice?". "Que sos bipolar", me respondió, nervioso. "Quedate tranquilo que no soy bipolar; la que sí es bipolar es mi hermana. Pero no te hagas problema que los bipolares son muy inteligentes. Fijate que Newton y Einstein también lo eran", lo tranquilicé".

"Me llamaron loca, histérica, orgásmica, desesperada por el poder. Mientras escribo, pienso con dolor que a pesar de haber sido la primera mujer electa presidenta de la historia, no se alzó ninguna voz feminista para condenar el ataque por mi condición de mujer. Ojo, no digo para defender el gobierno, ni las políticas, ni a ninguna persona en particular, sino el género que era agredido como tal".

"Dijeron que no era abogada y me denunciaron por usurpación de título durante la campaña a la presidencia de 2007. Cómo se reía Néstor con ese tema del título. Él y Zannini me cargaban. La verdad que parecía un chiste, pero recuerdo que se tramitaron dos expedientes judiciales en Comodoro Py. ¡Increíble! Todavía debe haber alguno, o alguna, que sigue diciendo que no soy abogada. Cuánto mediocre suelto".

"Durante el conflicto con las patronales agropecuarias por la resolución 125 sobre las retenciones a la soja, me adjudicaron el apodo de "yegua". Los sojeros me hacían reír mucho por su extremo machismo y gorilismo. Sin embargo, lo que definitivamente sí me da pena es el odio de una mujer de clase media o clase baja. Los insultos de la clase alta no me afectan, hasta me divierten. Cuando Hugo Biolcati, siendo titular de la Sociedad Rural Argentina, fue a cacerolear a la residencia de Olivos, me pareció correcto que se mostrara tal cual es. Sus insultos me divertían, porque siempre eran los mismos: yegua, puta, montonera y chorra".

"Me cuestan entender racionalmente los agravios de la clase media aspiracional. Elisa Carrió es el perfecto ejemplo: quiere parecer lo que no es, pertenecer a donde no pertenece. Me recuerda a las costumbres de algunas clases acomodadas provincianas, que no llegaban a ser aristocracia en la época de los Luises, y que ansiaban conocer Versalles o soñaban con vivir allí, pero no podían. Ella me da esa impresión. Y es una pena que, justo ahora que concretó su aspiración y forma parte del gobierno que siempre vivió en Versalles, la crisis que provocaron está destruyendo al resto y las llamas se acercan al palacio. Para colmo, ella no vive en Versalles, solo la invitan, pero ni siquiera a dormir. La dejan ir a comer o a tomar el té, pero después se tiene que ir".

"Creo que Néstor pensaba en la alternancia, pero la verdad es que yo quería que nos fuéramos en 2011. Había quedado muy marcada por el enfrentamiento con las patronales rurales en marzo de 2008, y digo patronales rurales y no "el campo" porque construyeron esa imagen bucólica del campo, de la vaquita y el gauchito, pero se trataba de los grandes pools y monopolios agroexportadores. La batalla había sido con ellos".

"Me causa gracia cuando algunos afirman que instalamos la cuestión de los derechos humanos por conveniencia, como si hubiera sido un tema que en la Argentina de aquellos años diera rédito político. Al contrario, las dirigencias partidarias más relevantes miraban para otro lado frente a las leyes de impunidad, y los únicos que batallaban ese tema eran los organismos de derechos humanos".

"En plena campaña electoral de 2005, Lavagna decidió ir al programa de Mirtha Legrand y cuando ella entre plato y plato le preguntó: "¿A quién apoya usted?", Roberto contestó: "Yo no apoyo a nadie, la economía no va a elecciones". "Él, que era Ministro de Economía de nuestro gobierno, en plena disputa electoral con Duhalde, dijo que no apoyaba a ninguna de las dos candidatas… que las dos éramos bárbaras. Algo insólito; parecía casi una provocación; no lo podíamos entender y Néstor quería que se fuera. Recuerdo que lo frené para que no le pidiera la renuncia, porque estaba decidido a hacerlo en ese momento. Le pedí a Néstor por favor, casi llorando, que no echara a Lavagna, porque era destruirme a mí en medio de la campaña electoral. Bueno, lo cierto es que Néstor entró en razones después de un fin de semana borrascoso. Pero no dejó de tomarlo como un acto de deslealtad a su gobierno".

"La tregua duró poco. Ganamos las elecciones Un lunes llegó Lavagna con sus carpetas y mientras sacaba los papeles, Kirchner le pidió la renuncia. Con Roberto también teníamos una diferencia importante con el tema de las tarifas; parecía un lobista de las empresas de servicios públicos. Y no era el único… Duhalde tenía la misma posición".

Roberto Lavagna (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian)
Roberto Lavagna (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian)

"El gobierno de Macri es una catástrofe económica y una tragedia social, provocadas por las propias políticas programas y ejecutadas desde el 10 de diciembre de 2015. Nosotros sí que podemos decir que nos tocó enfrentar una crisis externa en serio".

"Convencieron a los argentinos que comprar dólares era un derecho humano y entonces nos insultaban porque no los dejábamos comprar todos los dólares que querían. Sin embargo, llegamos a escuchar al Gobierno, a través de Aranguren, diciendo que el acceso a la energía no es un derecho humano. Qué paradoja, ¿no? Además, me pregunto… ahora en el gobierno de Macri, ¿cuántos argentinos y argentinas pueden ahorrar dólares? Creo que eso es parte del envenenamiento, de la mentira".

"Vino Lousteau con Gastón Rossi, su asesor, a explicarnos el tema de las retenciones móviles que se basaban en el criterio de la renta extraordinaria. No me pareció mal, porque es un criterio que comparto. Me acuerdo como si fuera hoy de aquella reunión. Estábamos los tres: Alberto Fernández, Lousteau y yo. El jefe de Gabinete le pregunta: "¿Estás seguro que no habrá problemas con eso?". Y Lousteau, muy seguro de lo que decía, contestó: "No, a ellos la soja no les interesa". Juro por la vida de mis tres nietos y mis dos hijos, que es lo que más quiero en el mundo, que dijo eso".

"Los cuatro meses del conflicto fueron fatales, absolutamente destituyentes. Pero también absolutamente fundantes para definir el perfil de nuestros gobiernos, las adhesiones y las críticas. La verdad que sí, sentí mucha angustia durante todo el conflicto. Miedo no, porque la sensación del miedo es el de la dictadura; el miedo a perder la vida brutalmente".

"Hasta último momento, Néstor pensó que el vicepresidente que él había elegido para acompañarme en la fórmula no votaría en contra de su propio gobierno como finalmente lo hizo. Yo le había dicho: "Me voy a dormir. No voy a perder tiempo, va a votar en contra. Olvidate". Me desperté a las cinco de la mañana, me di cuenta que él no estaba en la cama y bajé al comedor. Alberto Fernández ya se había ido hace rato y Néstor estaba con un par de compañeros, muy angustiado. Cobos ya había dado su voto "no positivo", volteando la ley de retenciones móviles de nuestro gobierno y pese a que la presidenta era yo, al que lo veía destruído era a él. Lo vi muy mal, y para colombo, ese mismo día murió a la madrugada uno de sus mejores amigos y testigo de nuestro casamiento, Oscar "Cacho" Vázquez. Cuando Néstor se enteró, lloró desconsoladamente como nunca lo había visto llorar. Me pareció que ese día lloraba por todos: por Cacho, por nosotros, por el país, por él, por la historia… qué se yo".

Protesta del campo contra las retenciones móviles (NA)
Protesta del campo contra las retenciones móviles (NA)


"Cuando dije que la soja era un yuyo…Es cierto, tal vez lo dije despectivamente y me interpretaron mal. Siempre me pregunto esas cosas. O cuando hablé de los piquetes de la abundancia. Creo que sí, los interpelé porque cuando lo dije les molestó muchísimo".

"Creo que el gobierno de Macri expresa a un 30 por ciento duro, o tal vez menos, que son antiperonistas. Son los que están en contra de los derechos humanos y de que los ricos paguen impuestos o la soja retenciones. Ese porcentaje, que tiene prejuicios por ignorancia, desinformación y contrainformación y despotrica contra la política y contra un Estado que administre la distribución de la riqueza de todos los argentinos. Ese grupo que durante la crisis por las retenciones me gritaba "yegua" o "puta", y que fue clave en el triunfo de Macri de 2015, también es racista, tiene tirria a los "negros"."


"Si algo aprendí después de Néstor – porque, como pocas cosas, el dolor enseña- fue que la vida cambia de golpe, da giros rotundos, como también puede cambiar la Argentina. Eso fue lo que me hizo esperar hasta último momento para decidir y comunicar que iba a ser candidata nuevamente. No fue la especulación, sino el duro aprendizaje de que todo cambia en un segundo. ¿Qué fue lo que me hizo presentar una vez más? Pensar qué habría hecho él en mi lugar".

"El legado de Néstor se proyecta en los jóvenes que tomaron las mismas banderas con firmeza y que hoy resisten para que la patria no vuelva a estar de rodillas. Pienso que tal vez ese sea mi rol, el de ser un puente entre las nuevas generaciones y las anteriores; nosotros tomamos la posta de otros para construir la Argentina y, a pesar del fuerte revés que nos acecha, serán los y las jóvenes quienes deberán seguir adelante"

"Alberto Fernández siempre me criticó mucho por haber elegido a Amado (Boudou) como vicepresidente. Cada vez que todavía me lo recuerda, le digo: 'Vos y Néstor lo pusieron a Cobos, así que callate la boca. Boudou no votó ni hizo nada en contra de nuestro Gobierno"

"Bodou era una persona que manejaba los fundamentos de la economía. Y no solo por tener un título universitario. Conocía y entendía la economía real. (…) Era una persona que venía de otro palo, del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA) (…). El CEMA es la expresión más liberal de la economía en la Argentina. ¡Qué paradoja! Y, que muchas veces fui tildada como 'izquierdista', fui quien llevó de candidato de vicepresidente a un integrante del think tank del liberalismo"

"Durante un viaje a Qatar conversé mucho con Florencia; recuerdo que cuando estábamos en el avión, rumbo a Medio Oriente, le pregunté: '¿En caso de tener la posibilidad de ser reelecta, a quién te parece que tendría que elegir como candidato a vicepresidente? En ese momento no me respondió nada, pero cuando ya habían pasado varios días de aquella pregunta e íbamos juntas en el auto que nos trasladaba en Qatar -las dos calladas mirando por la ventanilla- de pronto, sin mirarme, dijo: "Amado Boudou". ¿Qué pasa con Boudou?, le pregunté. 'Tu candidato a vicepresidente tiene que ser Amado Boudou', me respondió. Me impresionó el momento, la forma y la seguridad con la que me lo dijo".

"Cuando Boudou fue denunciado y acusado de comprar la firma Ciccone Calcográfica, fue un golpe muy fuerte para nuestro Gobierno. Por eso no dudé ni un instante en mandar un proyecto de ley al Congreso pidiendo la expropiación de esa empresa que era vital, para el Estado y su soberanía, en la impresión de nuestra moneda: allí se imprimían nuestros billetes".

"No recuerdo en la historia ningún juicio oral por la firma de un formulario 08, es decir, por la transferencia de un auto, como al que fue sometido Amado Boudou, un tema por el que además fue absuelto. ¿Un juicio a un vicepresidente por un 08? ¿Por la transferencia de un auto muchísimo antes de ser vicepresidente? ¿Después de los megacanjes, del estado de sitio y treinta muertos en la Plaza de Mayo? Por favor… ¡Qué país! Considero que todo eso fue una brutal represalia por lo de las AFJP. No tengo ninguna duda".

"Imagino que después de la muerte de Néstor tendría que haber pensado en alguien para cubrir la parte que hacía él con el peronismo, con el PJ, con los dirigentes. Aunque razono que inclusive estando Néstor podría haber pasado lo mismo, porque a él también muchos dirigentes lo abandonaron. A veces creo que debería haber intentado que Moyano no se enojara pero, en todo caso, pensarlo ahora es contrafáctico"

"Cuando escucho a veces a Moyano hablar de Néstor, siento que allí reside parte del problema que tuvimos, el machismo, que es un signo distintivo en vastos sectores del sindicalismo argentino, porque en realidad es a mí a quien conoció mucho antes y fui yo la que no le dio quórum a la primera reforma laboral, la de Erman González, en 1998".

"Lo que le reconozco a Hugo Moyano, aún después de todos los enfrentamientos que tuvimos, es que él nunca traicionó a los trabajadores de su gremio. Algo que sí han hecho otros dirigentes. Considero que Moyano, después de Saúl Ubaldini, fue el último gran secretario general que tuvo la CGT".

El papa Francisco y Cristina Kirchner
El papa Francisco y Cristina Kirchner

"En el primer almuerzo, recuerdo que conversamos sobre Néstor y yo le dije: 'Sabe qué creo que pasó entre ustedes, Jorge… -porque le digo Jorge cuando hablamos de y no su santidad y él, obviamente, me dice Cristina-. En el fondo creo que la Argentina era un lugar demasiado chico para ustedes dos juntos'. Los hombres tienen un concepto del ejercicio de la jefatura totalmente diferente a nosotras, las mujeres. Yo no tengo ningún problema con que el otro parezca tener más o menos poder que yo, si hace lo que quiero. ¿Cuál es el problema?".

"Todos le decíamos a Néstor: "Tenés que ir a ver a Bergoglio". Él respondía: "No, que venga él a verme a mí a la Casa de Gobierno". Del otro lado, Bergoglio contestaba: "No, que venga él a la Catedral". En definitiva, ellos nunca se vieron porque ninguno quiso cruzar la Plaza de Mayo. Después ya fue demasiado tarde.

(Texto en desarrollo)

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