Lo Último

El VAR en la Conmebol es un fraude

(Foto: AP)

Colaboración técnica: Miguel Scime.

La tecnología incorporada al fútbol demandó diez años de debates.

Antes del FIFA-Gate (2015) el ala conservadora del fútbol mundial había aceptado utilizarla solo para dos casos puntuales:

A) Saber fehacientemente si la pelota había traspuesto la línea de gol
B) Constatar la identidad de un jugador amonestado o expulsado a efectos de evitar confusiones.

En el primer caso se trató de evitar una reiteración del escandaloso error cometido por el referí uruguayo Jorge Larrionda quien anuló un gol de Frank Lampard contra Alemania que hubiese significado el empate de Inglaterra (2 a 2 en lugar del 1-2 final). El balón tras dar en el travesaño ingresó cuanto menos un metro dentro del arco. Tan inolvidable encuentro mundialista se disputó en la sede de Bloemfontein, Sudáfrica, el 27 de Junio de 2010 y marcó el límite.

Fue de tal manera que la "nueva" FIFA de Gianni Infantino impulsó lo que ahora conocemos como el VAR: "Video Assistant Referee" en el idioma inglés o "Videoarbitraje" en nuestra lengua.

Pero para llevarlo a cabo se siguió un minucioso proceso de coaching que duró más de dos años. Después de muchos entrenamientos teóricos y prácticos se eligieron 14 árbitros internacionales de un plantel aproximado de 3.600 referís de todo el mundo. Fueron ellos los designados para los encuentros del Mundial de Rusia 18′ entre quienes se hallaba el argentino Mauro Vigliano.

Sin embargo la Conmebol, urgida acaso por su alineamiento incondicional a la FIFA, no midió responsablemente las exigencias que esta nueva herramienta requería y la impuso bajo el imperio de la improvisación, el vértigo y la innecesaria urgencia.

Es así que para estar en concordancia cronológica con la FIFA, la Conmebol puso en marcha el VAR en las semifinales de la Copa Libertadores 2017, hecho que rompió la igualdad ante la ley toda vez que quedaron eliminados equipos que pudieron ser víctimas del error humano que acaso el VAR les hubiese enmendado con distintos resultados finales. Las irregularidades del año pasado –jugadores inhabilitados que jugaron y a la inversa, expulsados sin sanción juzgados por un Tribunal Único convocado de ociosa urgencia, etc- y las actuales copas donde el VAR apareció después de la clasificación de los grupos vulneran el principio de equidad. No sería extraño pues que alguna institución se crea damnificada y reclame por sentirse discriminada.

Todo empezó mal. El hecho inaugural de la utilización del VAR de la Conmebol (31-10-2017) de manera empírica le costó la eliminación a River frente a Lanús. El referí colombiano Wilmar Roldan cobró una mano dentro del área de River que nadie vio y en cambio no sancionó un claro penal cometido por Marcone, por entonces jugador de Lanús. En ambos casos el VAR a cargo del uruguayo Andres Cunha no se lo indicó a Roldan, ni éste tuvo dudas en ambas jugadas. Claramente no estaban dadas las condiciones para que el destino de los equipos en la Libertadores quedaran en la nebulosa de una impericia manifiesta.

Recordemos el objetivo del VAR: es una oportunidad que tendrán los árbitros para corregir dudas o errores "claros, obvios y/o manifiestos". Y en tal sentido ésta herramienta tecnológica los ayudará a determinar los hechos claves del resultado deportivo:

A) Gol/no gol
B) Penal/ no penal
C) Tarjeta roja directa (no así la segunda tarjeta amarilla)
D) Confusión de la identidad de un actor (cuando el referí amonestare o expulsare al jugador equivocado)

Acabamos de asistir a un verdadero espanto arbitral que le costó la eliminación a Independiente frente a Independiente del Valle de Ecuador. Fue en ese encuentro disputado en Avellaneda el 6 de Agosto último cuando a instancias del VAR a cargo del colombiano Nicolás Gallo el referí principal Diego Haro (Perú) le anuló un gol a Independiente marcado por Crisitian Chavez a los 26′ por supuesto "fuera de juego con interferencia de Pablo Hernandez" por distorsionar la visión del arquero ecuatoriano Jorge Pinos. Un pavor. Un capricho de la tecnología pues en la acción dinámica del juego tal falta no existió, el arquero le protestó a su compañero Pellerano, nadie lo advirtió, el gol era válido. Sin embargo esto le costó la eliminación a Independiente pues su triunfo por 2-1 como local no le sirvió ante 0-1 de la revancha jugada la semana pasada en Quito. Tal error cambió un significativo destino final deportivo, económico e institucional.

Y algo aún peor: si en ese encuentro se hubiese utilizado la tecnología del "Ojo de Halcón" (la que ha implementado recientemente la Real Federación Española de Fútbol) el gol hubiese sido válido pues ese sistema dispone de 33 cámaras de las cuales dos son exclusivas en tiempo real y para repetir además en secuencia lenta con el plano perpendicular que hubiesen demostrado que la interferencia invocada no influyó en el gol. El VAR de la Conmebol le fue encomendado a la empresa MediaPro –cuenta con 24 cámaras– y acaba de ser desactivado en España por algunas cuestiones técnicas. Obviamente tan sonado distracto se ventila en la Justicia de España no sin el consecuente escándalo mediático generado por las partes. Pero aquí ya hallamos un punto coyuntural determinante: la herramienta tecnológica nos puede o podría dar dos resultados diferentes sobre una misma acción: el "Ojo de halcón" habría detectado que el gol de Chávez era válido, mientras que por la utilizada por MediaPro "hubo posición adelantada con interferencia…".

Resulta destacable que la CONCACAF –en el sentido contrario al de la Conmebol– prefirió no imponer ni éste ni ningún otro sistema en la disputa de su reciente Copa de Oro (Caribe, México, Estados Unidos, Canadá) pues los árbitros no estaban lo suficientemente entrenados para garantizar la debida aplicación de ninguna herramienta tecnológica que cumpliera con su objetivo: "Minimizar los errores humanos para un más justo resultado final".

A ésta altura la Conmebol debería repensar si la tecnología ayudó o ayuda a que los resultados deportivos sean más justos. Tanto en la disputa de sus copas Libertadores, Sudamericana o la relevante América (disputada en Brasil este año), se han visto errores garrafales indignos de la credibilidad ecuménica del futbol. Veamos otros simples casos a los ya mencionados, tomados cuasi al azar. Comencemos por la Libertadores:

River vs. Independiente (2-9-18) el arbitro Anderson Daronco (Brasil) debió expulsar a Javier Pinola cuando cruzó a Martín Benítez y sancionar el penal para Independiente; el VAR estuvo a cargo de Wilton Sampaio (Brasil) y solo se sancionó un tiro libre para Independiente.

Palmeiras vs. Godoy Cruz (30-7-19) el arbitro Esteban Ostojich (Uruguay) le cobró penal a Hector Varela por una mano involuntaria e inadvertida tras el llamado de Gery Vargas (Bolivia) a cargo del VAR. Se trató de un insólito penal que perjudicó a Godoy Cruz.

Atletico Paranaense vs. Boca (24-7-19) el referí Daniel Fedorczuk (Uruguay) sancionó con infracción dentro del área una salida vehemente del arquero Esteban Andrada quien jamas roza o toca el pie de Rony; éste, en cambio, disputa el balón con Emmanuel Más. Tras consultar al VAR a cargo de Andres Rojas (Colombia) el árbitro sanciona el penal cuando se disputaban 93 minutos y amonesta a Andrada. Se trató de otro error grosero que pudo haber perjudicado a Boca si el fallido remate de Marco Ruben no hubiese dado en el poste.

Hay muchisímos errores fehacientes, comprobados reglamentariamente tanto en la Libertadores cuanto en la Sudamericana, pero lo de la Copa América constituyó una de las mas negras páginas del fútbol continental . Hecho que acaba de reconocer públicamente –aunque tarde- el presidente de la Comisión Arbitral, Wilson Seneme (Brasil).

Repasemos para reflexionar los siguientes parámetros:

— En el Mundial de Rusia se jugaron 64 partidos y los árbitros de campo recurrieron al VAR en 20 oportunidades. O sea una vez cada tres partidos y fracción.

— En la Copa América de Brasil se jugaron 26 partidos y los referis acudieron al VAR en 26 oportunidades. Lo que significa un promedio de una vez por partido.

— En Rusia la eficacia fue del 100%.

— En Brasil la eficacia fue del 60% (Agravadas pues las fallas se registraron desafortunadamente en los partidos decisivos).

— En Brasil resultó escandaloso lo que le pasó a Uruguay con Perú (tres goles anulados ajenos al ojo humano y solo admitidos con la reiteración muy minuciosa de secuencias en cámara lenta) tras amplias deliberaciones con el VAR; en cambio no se consultó sobre una flagrante infracción contra Nicolas Otamendi en el área de Brasil . O sea que para Uruguay hubo reiterados VAR en cada gol y para Argentina el arbitro Roddy Zambrano ( Ecuador) nunca recurrió a su colega Leodan Gonzalez (Uruguay) sobre el antebrazo de Arthur oprimiendo el cuello de Otamendi. Fue penal.

— En Rusia el promedio de demora para consultar al VAR fue 1 minuto y 18 segundos de cada interrupción.

— En Brasil el promedio de demora para consultar al VAR fue de 4 minutos con 8 segundos en cada interrupción.

El promedio de decisiones revertidas por el VAR (2017-2019) entre Libertadores, Sudamericana y Copa América se inclinaron a favor de equipos brasileños (Cruzeiro, Palmeiras, Paranaense, Gremio, selección de Brasil, etc.) en un 72% en detrimento de sus rivales de la región como la selección argentina, Boca, River, Independiente etc…

Por otra parte adviértase que no es un hecho menor la demora para consultar al VAR toda vez que de manera legal "on line" se apuestan en el mundo unos mil billones de dolares por año entre las diversas competencias deportivas. Si se juegan de manera legal mil billones el volumen de las apuestas "off line" (ilegales) se multiplica geométricamente hasta lo inimaginable. Pues bien, el 70% de tales apuestas las genera el fútbol. Y de ellas participan menores desde su casa con la indetectable tarjeta de crédito de sus padres o familiares mayores. Un drama.

Deberán prestar mucha atención las autoridades de la FIFA y también los de la Conmebol pues se han registrado hasta aquí de manera empírica unas 1.400 elegibilidades en la forma de apostar desde antes de los encuentros (¿qué jugadores actuarán o qué otros no lo harán por lesiones o por la razón que fuere? ¿quién cerrará la fila de un equipo al ingresar al campo de juego? ¿quién llevará guantes en invierno? ¿quién lucirá un apósito en alguna parte visible de su cuerpo, una muñequera o cinta en el cabello…?), durante el juego (cantidad de córners, tarjetas, remates al arco, saques laterales, amonestados, cambios, tiros libres por mano, por otras infracciones, salidas del campo por lesión, por decisión del técnico…) y después del juego (quieénes se detendrán a hablar con la prensa, sus criticas a adversarios y/o compañeros…).

En tan complejo marco de intereses del cual no escaparan la honestidad y la ética de los principales actores en algún breve tiempo futuro, habrá que analizar seriamente que la mayor parte de estas apuestas legales o ilegales se vuelcan sobre la decisión del VAR. Se juega mucho dinero en todo el mundo sobre la corrección o la afirmación de una sanción arbitral. Hay un 50% más de apuestas en el 2° tiempo respecto del 1° y el 25% del total se efectúan cuando el balón está detenido.

La tecnología impuesta por la Conmebol con resultados revisables costaría unos 10.000 dolares por partido. En Argentina son 110.000 dolares por fin de semana que por 23 fechas de un semestre implicaría un gasto de más de 3.000.000 de dólares por torneo teniendo en cuenta los gastos de producción, mantenimiento, móviles, honorarios de 8 árbitros en lugar de 4. Pareciera claro que la AFA no puede afrontar semejante cifra dadas las actuales circunstancias económicas del país y que hizo muy bien en posponer para más adelante la decisión de instalar la tecnología a pesar del llamativo énfasis de algunos funcionarios de la Conmebol en darle facticidad al emprendimiento.

La otra cuestión que deberán evaluar las autoridades del fútbol mundial es que todas las medidas que se tomaron para agilizar el juego chocan contra ésta necesidad del tiempo de consulta que requiere el VAR. O sea que el spray, el carrito para sacar al lesionado, el impedimento a jugar con las manos y los 6" del arquero, la sanción del off side esperando que termine la jugada a favor del gol no lograran su objetivo pues una consulta al VAR frenará todo, permitirá que millones de personas jueguen en cualquier parte del mundo a razón de 100.000 apuestas legales por segundo, según lo demostró el ultimo Madrid-Barcelona.

Claramente se apuró la Conmebol en imponer un nuevo orden con más improvisación que solidez institucional. Llevó a cabo en días lo que la FIFA hizo en dos años y tal improvisación defraudó a la credibilidad de los fieles aficionados que creyeron en la perfección y chocaron contra la "irrebatible" injusticia tecnológica pues habrá un tiempo cercano en que un director de cámaras valdrá más que un referí.

Y lo peor: nadie nos devolverá los abrazos eufóricos con nuestros hijos o nietos o amigos o el desconocido de al lado al que apretamos como un hermano sin sospechar que el gol que gritamos no fue gol.

Hay que esperar cuatro minutos… No nos roben el júbilo.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close