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Deforestación aumenta las emisiones de gas invernadero en Brasil, mientras globales caen

FILE PHOTO: An employee uses a chainsaw to cut logs in Bom Retiro deforestation area on the right side of the BR 319 highway near Humaita, Amazonas state, Brazil September 20, 2019. Picture taken September 20, 2019. REUTERS/Bruno Kelly/File Photo (Bruno Kelly/)

Por Jake Spring

BRASILIA (Reuters) – Brasil podría producir un 10-20% más de gases de calentamiento climático en 2020 por la deforestación y la agricultura, comparado con los datos más recientes de 2018, indicó un nuevo estudio el jueves, mientras las emisiones globales caen por la paralización social provocada por la pandemia del coronavirus.

Un reporte del grupo activista medioambiental Climate Observatory llegó a esta conclusión analizando las trayectorias actuales de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en los sectores de la economía.

A nivel mundial, se espera que las emisiones de dióxido de carbono, el GEI más prevalente, desciendan un 7% este año, según otro estudio publicado por la revista Nature Climate Change esta semana. Se trataría de la mayor caída anual en emisiones absolutas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

A diferencia de gran parte del mundo, Brasil obtiene la mayor parte de su energía de fuentes renovables como las presas hidroeléctricas y las granjas eólicas, y depende mucho de biocombustibles, que generan menores emisiones.

No obstante, las emisiones de fuentes como la agricultura y la deforestación contrarrestan por mucho cualquier declive en otra área, indicó el estudio de Climate Observatory.

"En total, la tendencia es que las emisiones de GEI en Brasil suban en 2020", señaló el informe. "Esto es porque la fuente principal de emisiones, el cambio de uso de la tierra (44% de las emisiones en 2018), está en auge por el aumento de la deforestación en la Amazonía, que avanza pese a la pandemia".

La deforestación en la parte brasileña de la Amazonía en los cuatro primeros meses del año creció un 55% frente al año anterior, según datos preliminares del gobierno. La Amazonía, que tiene un 60% de su superficie en Brasil, es la mayor selva lluviosa del planeta y absorbe vastas cantidades de GEI.

En la agricultura, el estudio destacó que el sacrificio de ganado se ralentizó en Brasil en medio de la crisis, dejando más vacas en los campos, donde siguen expulsando metano, un potente gas de efecto invernadero.

(Editado en español por Carlos Serrano)

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